Sofía es una de las tantas mujeres por las que me dejaron en algún momento de mi vida, TODAS SON SOFÍA. Viene a mi cabeza un recuerdo de mierda, pero que extrañamente reflejo con una sonrisa maldita frente al espejo, pero bueno, mis psicopatías no entran en este texto.
La historia va así... Sofía llegaba de viaje, fuimos a buscarla, porque la pobre, pobre amiga de mi novia no tenía dónde quedarse, la posada estaba copada.
Paso siguiente: la veo cargando su equipaje (atención que en todos los años juntas jamás tuvo conmigo).
Paso dos: se revuelcan en mi casa.
Top tres: un montón de mierda más.
Estoy en un momento Sofía con mi actual amor.
¡Alerta!: se preocupa en exceso por cómo se ve, por primera vez en mucho tiempo (nos veremos con ella).
Temblor 5.6: a pesar de que la ex de la fémina en cuestión es mucho más amiga de mi novia, ella decide llevarle una botella que traía para las dos, solo a la fémina.
Réplica: olvida y decide que debemos devolvernos, así como también decide que debo ser yo la que vaya a buscarla, pero sonrío, sonrío Sofía, porque aunque no sé qué mierda pasa contigo, ella es mía.
yo no soy Sofía.
